De Congruencias y Discrepancias

LA COMODIDAD DEL ESPEJO

Entre escritor y lector debe haber un acuerdo tácito, como aquel que hay entre los carros y las palomas… el carro no frena pero aun así las palomas benefician al noble conductor con no dejarse espaturrar. De igual manera el escritor debe tratar de no arrollar al lector con un techo teórico y literario indescifrable, pero a su vez el lector no debe dejarse arrollar por el carrito de helados… esto es, el escritor estudia para escribir solo con la esperanza de que el lector hará lo propio, o idealmente más aún.

Cuando la polarización remueve las más primitivas emotividades se pierde todo, se odia, se desea la muerte… ¡o inclusive! Se rehúsa a tratar de entender cualquier cosa fuera de resonancia propia… esto es, se quiebra la fructífera manera en que se debe leer de manera inteligente, lo cual es básicamente lo que nos distingue de los demás primates. Ya cualquier elemento que parezca ser alogénico es asumido per se como repudiable, con lo cual el pacto de estudio mutuo se pierde.

Eso lleva a algo mucho peor que la escritura llana, lo cual es la escritura complaciente (Neruda en los últimos años fue llano mas no complaciente… Benedetti, en cambio, fue complaciente casi toda la vida). Se argumenta que en momentos críticos las ideas deben ser expuestas de manera supremamente llana, despreciándose el valor que tiene la profundización conceptual en las coyunturas. Se deja de lado el hecho de que el fin último de una lectura es generar un conflicto intelectual que lleve a pensar, estudiar, discutir y criticar. No es casual que, ilógicamente, criticar tenga una connotación negativa en nuestra sociedad.

Pienso que en estos días, en que tanto se critica el carácter diracharachero del gigante, se termina pidiendo a gritos un dicharachero propio… algo así como “los chavistas ya tuvieron al carajo que les decía lo que querían oír… nosotros queremos uno igual…” con lo cual terminamos de cerrar el ciclo tautológico de destrucción de la racionalidad en el país. Los otros destruyen el país porque son brutos e iletrados, pero yo decido unirme a la mancomunidad de brutos porque el fuego se ataca con fuego (bueno si, esa fue la vaina que le echó el Zar a Napoleón… y de verdad lo jodió… bueno salieron jodidos todos: franceses y rusos por igual).

Lamentablemente parece que ya no buscamos ideas para poder enriquecer los elementos con los cuales nos repensaremos… pareciera que quienes nos oponemos al gobierno creemos haber sido exitosos, o peor aún, caímos ya en la eutanasia de la masturbación mental.

Pareciera que como lectores ya no queremos comprender, sino sentirnos identificados… queremos un espejo en cada texto, en donde veamos finalmente la imagen de venezolano que el chavismo tiene más de una década negándonos. Pero eso no pasa de ser una vulgar negación del duelo. Solo con profundo razonamiento entenderemos que seguimos siendo venezolanos sin necesidad de ningún reforzamiento externo. Como dijo Paco De Lucia, el virtuosismo técnico debe alcanzar un nivel tal que puedas olvidarte de él… solo entonces te puedes expresar. De igual manera, al entender finalmente que somos venezolanos, podremos asumir que eso es un status quo… y solo entonces podremos empezar a leer, razonar y actuar de manera beneficiosa para todos… para Venezuela.

William Bracamonte-Baran

24 III 2014

@BracamonteBaran

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